Futura subsecretaria para las Fuerzas Armadas, Carolina Echeverría, recibió el respaldo explícito de la Presidenta electa Michelle Bachelet por los cuestionamientos en su contra, por querellas de torturas, apremios y desapariciones contra su padre de presos politicos militares

PRESENTAN QUERELLA POR TORTURAS Y APREMIOS ILEGITIMOS CONTRA PADRE DE SUBSECRETARIA CAROLINA ECHEVERRIA A QUIEN BACHELET REITERO SU APOYO. (CONOZCA LAS “REDES” DE CAROLINA ECHEVERRIA Y EL PESO DE LA “FAMILIA MILITAR”).

Las primeras acusaciones en su contra de parte de los ex marinos constitucionalistas, lejos de olvidarse con el sopor del estío, se reforzaron con los datos directos de víctimas, que acusan a su padre, ex oficial de Ejército, de torturas y otras vejámenes en 1973.

Las primeras acusaciones en su contra de parte de los ex marinos constitucionalistas, lejos de olvidarse con el sopor del estío, se reforzaron con los datos directos de víctimas, que acusan a su padre, ex oficial de Ejército, de torturas y otras vejámenes en 1973.

Mercedes Bulnes, esposa del abogado Roberto Celedón, presentó una querella criminal en contra del coronel (r) Víctor Echeverría Lobos, por apremios ilegítimos y tentativa de violación. Se trata del padre de la futura subsecretaria para las Fuerzas Armadas, Carolina Echeverría, quien ayer recibió el respaldo explícito de la Presidenta electa Michelle Bachelet por los cuestionamientos en su contra.

La acción judicial fue presentada por el abogado Roberto Celedón y lleva el nombre de su esposa, Mercedes Bulnes, quien acusa torturas e intento de violación cuando tenía 23 años y estaba detenida en el Regimiento Buin, luego del golpe de Estado de 1973.

Dicho regimiento estaba a cargo del entonces capitán y ahora coronel (r) Víctor Echeverría, quien hasta el día de hoy no ha sido procesado por delitos de lesa humanidad, aunque sí ha sido requerido por el juez Mario Carroza para prestar testimonio por otras causas.

Ésta es la primera acción judicial en contra del padre de la futura subsecretaria para las Fuerzas Armadas, Carolina Echeverría, quien ha sido fuertemente cuestionada por su postura respecto de las violaciones a los Derechos Humanos.

Precisamente durante esta semana, Carolina Echeverría concedió una entrevista en la que declara su postura frente a estos cuestionamientos.

“Condeno el golpe militar sin reservas, con todas las consecuencias de dolor, terror y muerte que nos acompañan hasta hoy”, aseguró. Pero también advirtió que ningún hijo puede cargar con las responsabilidades ni privilegios de sus padres.

“Creo que el espacio para denunciar a las personas en Chile es la justicia, y sólo la justicia puede determinar la participación o no y el grado de responsabilidad que mi padre pudo haber tenido en cualquier caso de Derechos Humanos“, agregó Carolina Echeverría.

El abogado Roberto Celedón comparte el criterio de que ella no es responsable de los actos de su padre, pero sí espera un pronunciamiento más claro respecto de otros temas que tienen que ver con Derechos Humanos y en los que la futura subsecretaria tendrá gran incidencia.

“Tiene importancia saber cuál es el estándar, cuál es la posición de esa autoridad en relación a esta situación, cuando se ha planteado, por ejemplo, el tema de la degradación de los militares comprometidos en violaciones a los Derechos Humanos. Esto, cuando la Presidenta de la República ha contraído el compromiso solemne de que en Chile haya una nueva Constitución. Y sin duda un capítulo esencial de una Constitución es el estatuto de los Derechos Humanos. Y nosotros como chilenos tenemos el derecho a saber cuál es la posición de las autoridades en relación a este tema”, explica el abogado.

Otro aspecto en el que se cuestionó la participación de Carolina Echeverría fue la denuncia de marinos exonerados, quienes acusan que la futura autoridad les solicitó retirar las querellas por apremio en contra de militares a cambio de otorgarles beneficios.

Al respecto, la futura subsecretaria desestimó estas acusaciones y afirmó que todo el proceso se realizó de forma transparente.

Víctor López, presidente de la Asociación de Marinos Exonerados, lamenta que la Presidenta electa Michelle Bachelet ratificara en el cargo a Carolina Echeverría.

“Es una muy mala señal, porque denota que no existe una disposición del futuro Gobierno de la Nueva Mayoría para terminar de una vez por todas con ese clamor de la gente que ha sido afectada tan violentamente por la dictadura y que han sido por muchos años las víctimas que no han sido reparadas ni escuchadas. Se mantiene aún la impunidad que no queremos seguir viviendo en este país”, denuncia López.

En medio de la polémica se conoció además un conflicto de interés que enfrentó la futura autoridad, cuando era subsecretaria de Marina, y por el cual incluso debió enfrentar un sumario durante la tramitación de la concesión marítima del proyecto termoeléctrico Barrancones.

Se trata del vínculo de la empresa consultora de su marido con la empresa Suez Energy, que incluso derivó en un intercambio de correos electrónicos con funcionarios de la Subsecretaría y que incluyó el pago de una asesoría en una cuenta común de Carolina Echeverría y su esposo.

Al respecto, Rosa Rojas, presidenta del Movimiento en Defensa del Medio Ambiente (Modema), opositora a la Central Barrancones, sostiene que este tema se conversó con la futura subsecretaria.

“Ellos nos invitaron a Santiago. Incluso el ministro de Defensa de la época y ella misma nos invitaron. Y ella nos explicó que su esposo se retiró de la empresa donde trabajaba. Conversamos con ella y le explicamos porque hicimos la denuncia y nos dijo que nos entendía perfectamente. Eso fue lo que hicimos”, aclara la dirigente.

Cabe destacar que las críticas no sólo han surgido desde organizaciones ligadas a los Derechos Humanos, sino que también desde los partidos políticos de la Nueva Mayoría.

El diputado del PPD Tucapel Jiménez manifiesta que “las declaraciones de Carolina Echeverría dejan en evidencia algo que era predecible, que es apoyar a su padre en lugar de hacer una férrea defensa a las víctimas de las violaciones y agresiones durante la dictadura”.

Pese a todo, Michelle Bachelet ratificó en su cargo a la, hasta ahora, futura subsecretaria para las Fuerzas Armadas.

LAS “REDES” DE CAROLINA ECHEVERRIA Y EL PESO DE LA “FAMILIA MILITAR”

En 2011 egresó del curso CAOR de oficiales reservistas del Ejército, manera en la que esa institución y las otras ramas “reclutan” civiles de alto nivel e influencia. Algunos de sus compañeros de generación fueron el Defensor Nacional, Georgy Schubert; el presidente de Construmart S.A. Alfredo Enrione, Cristián Solís de Ovando -representante de Atlas Bank en Chile- y primo hermano de Joaquín Lavín (UDI). En la Armada, uno de los CAOR más ilustres y antiguos, es Agustín Edwards Eastman, dueño de El Mercurio. Estas redes en el mundo fáctico operan invisible pero eficazmente.

Cada día que pasa a la nominada subsecretaria de Fuerzas Armadas le cuesta más mantener la bandera al tope. Pese a ser confirmada tácitamente por Bachelet y respaldada directamente por Peñailillo, la ex subsecretaria de Marina navega contra el viento de la opinión pública. Los cuestionamientos que pesan sobre ella son de diversa índole, y probablemente requieren una buena y contundente explicación. En estos casos, comunicacionalmente el silencio otorga.

Las primeras acusaciones en su contra de parte de los ex marinos constitucionalistas, lejos de olvidarse con el sopor del estío, se reforzaron con los datos directos de víctimas, que acusan a su padre, ex oficial de Ejército, de torturas y otras vejámenes en 1973.

Sin embargo, las redes que la apoyan no son menores y apuntan a estrechos lazos en el mundo castrense. Perteneciente a un grupo de gran hermetismo dentro del PPD, Echeverría es cercana a Bachelet y todo su perfil profesional, lo que se suma a la condición de ex coronel de su padre, la hacen ser miembro pleno de eso que se denomina “la familia militar”.

Antes, en 2009, siendo aún subsecretaria de Marina, fue condecorada con la Orden al Mérito Naval –con el grado de oficial– en el marco de la celebración de los 122 años de la Armada. Este gesto, uno de los más importantes que concede el Alto Mando Naval, coronaba su paso por una cartera históricamente dirigida por hombres.

Fuentes de Defensa apuntan al estrecho vínculo generado con los altos mandos. Algunos ex almirantes hablan de “la Carolita”. En medio de la fuerte presión de estos días, ex comandantes en jefe de la institución habrían ejercido buenos oficios a su favor. Ya antes, ella les habría dado una mano, comentan, cuando el mundo político tenía en la mira al Comandante en Jefe de la Armada luego del 27-F por los graves yerros del SHOA en no dar la alarma de tsunami. “Efectivamente hubo lobby militar por Edmundo González”, comenta un alto personero de la Nueva Mayoría.

La nominación de Echeverría, leen algunos, sería un guiño amistoso al mundo castrense, muy maltratado por el piñerismo, especialmente por Andrés Allamand (RN), que usó el Ministerio como trampolín electoral a partir del accidente de Juan Fernández. Ahí fue la Fuerza Aérea la que quedó más golpeada, particularmente por el descabezamiento de su área más sensible en la previa del fallo de La Haya: el comando de combate.

Y es que pese a que nadie discute la preparación y experiencia del futuro ministro Jorge Burgos (DC) en materias de Defensa y Seguridad, como miembro de la Comisión respectiva de la Cámara, fue el responsable de “hundir” al buque Aquiles y sus onerosos viajes de marinos con autoridades y personajes influyentes. Burgos torpedeó la plataforma más eficiente de Relaciones Públicas de la Armada logrando un dictamen de Contraloría que impactó en el mundo naval, y que lo instaló como férreo fiscalizador de la probidad, ajeno a las regalías y la manga ancha con que buena parte de la Concertación privilegiaba al mundo castrense a cambio del sometimiento al poder civil, luego de los traumáticos primeros años de la Transición.

A CARGO DE LAS PLATAS

Desde su militancia PPD y con título de asistente social, Echeverría fue representante para Chile del “Diálogo de gestiones de Colombia”, jefa de proyectos de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y administrativo del Ministerio del Interior, asesora del gabinete del Mineduc y coordinadora de la mesa de trabajo MINEDUC-FF.AA.

En ese contexto, ya en 2005 –de la mano de Sergio Bitar– Echeverría fue nombrada coordinadora de la comisión programática para el sector Defensa de la candidatura de Bachelet. Esto pavimentó su camino hacia la Subsecretaría de Marina. Para entonces Echeverría ya establecía un vínculo privilegiado con el grupo de jóvenes del PPD conocido como la G-90, liderados por el actual ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo. Su jefe de gabinete en el Mindef, en ese entonces era Adolfo Galindo, también miembro del grupo.

Al igual que Bachelet, también hija de militar, Echeverría apostó por formarse profesionalmente en al área de la Defensa. Si la Presidenta obtuvo su posgrado en la ANEPE, ella consiguió en 2009 su Magíster en Ciencias Militares con mención en “Política de Defensa” en la Academia de Guerra del Ejército.

Las complicidades con la Mandataria generaron vínculos de lealtad y cercanía entre ambas. En su antigua oficina como subsecretaria de Marina, colgaba un cuadro de Bachelet autografiado: “Para Carolina con mucho afecto y gratitud por tu compromiso con nuestra patria. Por tu trabajo y lealtad con el Chile que queremos y en el que nos esforzamos día a día. Michelle Bachelet”. No por nada, en su nueva aventura electoral de 2013, la ex directora de ONU Mujeres la eligió para el estratégico cargo de jefa de recaudaciones, al que sólo acceden los más leales y disciplinados. Su esposo, Clovis Osorio, aportó $ 10 millones y ella hizo lo mismo con $ 5 millones.

Bachelet confió férreamente en Echeverría pese a que, cuando era subsecretaria de Marina, estuvo sumariada por posible corrupción en la tramitación de concesiones marítimas solicitadas por la empresa franco-belga Suez-Energy para su proyecto Barrancones, en la IV región.

A través de Echeverría Consultores Asociados Ltda, sociedad que pertenecía a la subsecretaria y su esposo, se consultó por las concesiones e incluso realizaron un estudio de suelo para la empresa energética. Tal como consignó CIPER hace algunas semanas, la suma cancelada por el trabajo realizado a Suez fue de $7 millones. Monto que fue depositado en la cuenta de la consultora, mientras Echeverría aún estaba en su cargo.

El sumario fue favorable para la actual subsecretaria de Fuerzas Armadas y resultó sobreseída. En ese proceso contó con el fuerte respaldo de Peñailillo quien oficiaba entonces como jefe de gabinete de Bachelet.

El 21 de octubre de 2009 la subsecretaria denegó el permiso de concesiones al proyecto Barrancones. Afirmó no contar con los antecedentes suficientes que dieran una seguridad legal y administrativa para resolver favorablemente la solicitud. De acuerdo a ex funcionarios del ministerio de Defensa, Echeverría nunca entendió por qué la estaban investigando y solía repetir que ella no había hecho nada.

Hoy, dentro del PPD, Jaime Quintana y Felipe Harboe son sus principales soportes.

Fuentes Radio U. de Chile, El Mostrador.

HABLAN LOS MARINEROS ANTIGOLPISTAS DE CHILE

MARINO TORTURADO VIII-1973Hablan los marineros antigolpistas de 1973

Ha llegado un nuevo 21 de mayo. Otra vez la “Historia Oficial” manejada por la burguesía intenta, a través de los medios de legitimación, control y disciplinamiento social, ensalzar un falso patriotismo que cubre sus verdaderas intenciones. Ante este escenario, nos vemos en la necesidad y obligación de re escribir la historia desde las clases populares para rescatar la memoria que estos guardan, esa memoria combativa que tiene en su interior el registro de luchas y resistencias.
Presentamos la entrevista realizada al Historiador Jorge Magasich, que ha registrado el papel de los marineros que se opusieron al golpe de Estado del 11 de Septiembre de 1973, desafiando al alto mando de la Marina – la que impulsaría el acto insurrecional de la burguesía acaecido aquel día – ante lo cuál serían encarcelados y torturados.

Los que dijeron no

Autor: LUCIA SEPULVEDA RUIZ

EL historiador Jorge Magasich y la redactora de PF, Lucía Sepúlveda.

El historiador Jorge Magasich (Valparaíso, 1952) se doctoró en la Universidad Libre de Bruselas, Bélgica, con una investigación en que trabajó ocho años: Los que dijeron no: historia del movimiento de los marinos antigolpistas de 1973, que lanzó en Chile, en dos volúmenes, la editorial LOM. Ex preso político marista, Magasich es académico en el Instituto de Altos Estudios en Comunicación Social, de Bélgica. Leer mas…

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